En verano rondan por los borreguiles y altas
cumbres de la sierra, los machos, con grandes cornamentas como el de la
imagen, van siempre separados de las hembras y crías. En otoño
se reunen para la época del celo. Y en el invierno y la primavera
bajan por los valles de los ríos buscando el alimento que la nieve
les impide hallar.